
Este poema me lo envió una amiga, siempre me hace sentir bien, hay algo en sus líneas que llega hasta a mi , creo que para eso estan los escritos, para llegar hasta lo más profundo, para marcar una huella o para trazar un camino, leyendo con detenimiento, puedo concluir en que me gustaría ser una corsaria y dejar atrás el pánico al mundo moderno y salir al baile, quién sabe un día me anime y pueda llegar a ser una de ellas.
re - vestirse: las corsarias de metal - sagrado
I
cada día nos vestimos de luna
de osas
de reinas
cada día desde al infancia era un despertar con nuestros sueños,
reconocer nuestra sexualidad
y los pesos sociales del pasado
los barrios silenciosos se hacían muy pequeños para tanto viaje imaginario
había que volar a fuerza de golpe
II
las nuevas corsarias modernas
se visten de sol y luna
llevan consigo el signo de la nueva vida
trabajan con el agua
y desviven sus cabellos descoloridos
bajo el sol destronante
III
cada corsaria elige su destino
cose su armadura de guerra
vestido que llevara el resto de su vida,
cada corsaria pude descoserse a si misma
y volver a transformarse
IV
las corsarias modernas tienes el signo de la luz
y desde ahi
desde ese umbral tejen sus nuevos sueños
cruzan las angulosas esquinas con zapatos en mano
muchas veces corriendo,
muchas veces rotos
a tropiezos,
a puntadillas.
en silencio,
pero el tiempo las llama a vivir y sonreír
V
dejan atrás la panik del mundo moderno
y salen al baile
una pieza inconclusa con la que todas nacen
y saben que deben terminar
la música para la sinfonía del absurdo
Andrea Markovits A
I
cada día nos vestimos de luna
de osas
de reinas
cada día desde al infancia era un despertar con nuestros sueños,
reconocer nuestra sexualidad
y los pesos sociales del pasado
los barrios silenciosos se hacían muy pequeños para tanto viaje imaginario
había que volar a fuerza de golpe
II
las nuevas corsarias modernas
se visten de sol y luna
llevan consigo el signo de la nueva vida
trabajan con el agua
y desviven sus cabellos descoloridos
bajo el sol destronante
III
cada corsaria elige su destino
cose su armadura de guerra
vestido que llevara el resto de su vida,
cada corsaria pude descoserse a si misma
y volver a transformarse
IV
las corsarias modernas tienes el signo de la luz
y desde ahi
desde ese umbral tejen sus nuevos sueños
cruzan las angulosas esquinas con zapatos en mano
muchas veces corriendo,
muchas veces rotos
a tropiezos,
a puntadillas.
en silencio,
pero el tiempo las llama a vivir y sonreír
V
dejan atrás la panik del mundo moderno
y salen al baile
una pieza inconclusa con la que todas nacen
y saben que deben terminar
la música para la sinfonía del absurdo
Andrea Markovits A
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